200.000€ POR NO DETECTAR UNA INFECCIÓN TRAS UNA OPERACIÓN DE HERNIA

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Una mujer sufrió una infección tras ser intervenida quirúrgicamente de una hernia. Pese a acudir en diversas ocasiones con molestias, los médicos tardaron en detectarla. Por ello tuvo que ser reintervenida en numerosas ocasiones y esto le causó una grave invalidez.

Rafael Martín Bueno ha conseguido que el Tribunal Supremo condene a la Consejería de Sanidad de Madrid. Se ha fijado el pago de una indemnización de 200.000€.

Hechos ocurridos: No detectaron la hernia

La paciente sufría de una hernia umbilical desde hacía 20 años. Le intervinieron por esta causa el 17 de mayo del 2000. Le dieron el alta 48 horas después por no presentar complicaciones.

Sin embargo, 72 horas después, el 22 de mayo, la mujer acudió a urgencias por un fuerte dolor en la herida abdominal. Además, el vendaje se encontraba manchado y maloliente. En ese momento se le realizó un lavado y curetaje de la herida. Se le prescribió antibiótico y una revisión con el cirujano tres días después.

Cuando acudió a la cita, éste le detectó 39 grados de fiebre e infección en la herida quirúrgica. Nuevamente se le limpió y lavó la herida. El mismo día también acudió a urgencias, pero se le repitió el tratamiento

Unos días más tarde tuvo que ser ingresada al presentar infección necrotizante de tejidos superficiales. Esta había surgido por una infección en la herida quirúrgica.

Para intentar frenar la infección generalizada, la paciente tuvo que ser reintervenida en varias ocasiones. También tuvo que pasar por un tratamiento de rehabilitación consistente en fisioterapia respiratoria y cinesiterapia (técnica de rehabilitación basada en movimientos). Asimismo, tuvo que ser atendida por psiquiatría al encontrarse muy deprimida.

Finalmente, fue dada de alta ocho meses después, con prescripción de rehabilitación durante cuatro meses.

Al año siguiente el Juzgado de lo Social de Madrid declaró a la paciente en situación de invalidez. Presentaba limitada movilidad cervical y de hombros, cervicoartrosis y debilidad y atrofia muscular interósea de ambas manos. Por ello mostraba una enorme limitación funcional en actividades manuales. Además de inestabilidad en la marcha que le obligaba a desplazarse acompañada.

Sentencia

El Tribunal ha basado su decisión en el informe del perito judicial. En su informe afirmaba que con la sintomatología que presentaba el 22 de mayo habría sido necesario un diagnóstico precoz y un tratamiento quirúrgico. Por ello se considera que hubo un retraso en la actuación de los facultativos. Esto provocó su padecimiento posterior y las secuelas.

Por todo ello, el Tribunal Supremo ha condenado a la Consejería de Sanidad de Madrid al pago de una indemnización de 200.000 euros a la paciente afectada.

Rechaza así la decisión tomada previamente por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que denegó el recurso presentado anteriormente.