352.000€ POR NO ADVERTIR DE LOS EFECTOS SECUNDARIOS DE UN MEDICAMENTO

La víctima sufrió una grave pérdida de visión a causa de un tratamiento para la tuberculosis. Se le recetó un nuevo fármaco sin tener en cuenta los posibles efectos secundarios. No se le retiró el medicamento, aunque el paciente refirió molestias visuales, correspondientes a las advertencias del propio prospecto.

El juzgado número 1 de Toledo ha condenado a la aseguradora al pago de 352.062,63€ como indemnización. Considera que deberían haberse realizado pruebas oftalmológicas preventivas. Así como haber advertido al paciente de que estuviera atento a los posibles síntomas.

Hechos ocurridos

El facultativo decidió cambiar el tratamiento para la tuberculosis del paciente. Aunque tenía el mismo principio activo, la rifamicina, no se le informó de los posibles efectos secundarios. Según la propia ficha técnica del medicamento, estos efectos tenían relación con la visión. Aun así, no se le programó ninguna revisión oftalmológica donde pudieran detectar precozmente cualquier complicación.

Meses después la víctima acudió al médico de cabecera. Este le recetó vitamina B, relacionada con problemas de vista, y le derivó al oftalmólogo. Dicho profesional no apreció nada irregular.

Al persistir los síntomas, el hombre acudió a un profesional privado. Él fue quien le diagnosticó Neurosis Óptica Bilateral. Afección directamente relacionada con el uso de rifamicina.

Sentencia

El juzgado número 1 de Toledo ha estimado los argumentos de Rafael Martín Bueno. Por ello ha condenado a la aseguradora Zurich al pago de una indemnización de 352.062,63€.

No se siguieron las recomendaciones de la ficha técnica del medicamento. En ella se especificaba la posibilidad de desarrollar problemas oftalmológicos. Por ello, la buena praxis recomendaba una serie de pruebas anteriores y posteriores a su consumo. Al igual que avisar al paciente de acudir al médico a la más mínima molestia de la visión.