MÁS DE 300.000 POR UN ALTA PRECIPITADA EN UN CASO DE TROMBOSIS VENOSA PROFUNDA

Una mujer falleció a causa de trombosis venosa profunda. Fue víctima de una negligencia médica tras acudir a Urgencias por dolor en la pantorrilla que no tenía un antecedente traumático. Le dieron el alta sin tratamiento, pero, a las dos semanas, el estado de la paciente empeoró drásticamente y falleció.

El Juzgado de Primera Instancia nº8 de Majadahonda ha estimado la demanda de Don Rafael Martín Bueno. Ha condenado a la aseguradora Mapfre a indemnizar a su familia con más de 300.000 euros.

Hechos ocurridos

La víctima acudió a Urgencias del Hospital Infanta Luisa de Sevilla el 17 de enero de 2016. Padecía dolor en la pantorrilla izquierda sin que recordase que éste pudiera tener un origen traumático. En ese momento le realizaron pruebas para descartar una trombosis venosa profunda, con un eccodopler.

Tras los resultados le dieron el alta sin mayor prescripción que la de reposo relativo y relajantes musculares.

Catorce días después del alta la mujer empeoró súbitamente en su domicilio, perdiendo la consciencia y falleciendo seguidamente. La autopsia confirmó que el deceso se debió a una trombosis venosa profunda que se había originado en el hueco poplíteo y tibia izquierda, lo que coincide con la extremidad que presentaba los síntomas cuando acudió a urgencias.

Sentencia

El Tribunal considera que, aunque se presentaron dos informes periciales contradictorios, los más válidos son los emitidos por la parte demandante, es decir, la de Rafael Martín Bueno, ya que el perito era un médico especialista en angiología y cirugía vascular y cardiovascular, que es experto en el área en la que radica la causa del fallecimiento.

En su informe sostiene que existe negligencia médica. En primer lugar, porque, aunque la prueba que se le realizó en urgencias no confirmó claramente la trombosis venosa profunda, los protocolos señalan que había que haber recetado a la paciente Heparina y, además, había que advertirle de que los resultados no eran definitivos y que tenía que repetirse las pruebas una semana después.

A causa de que nada de esto se llevó a cabo, la paciente falleció, por lo que hay una clara causalidad entre la actuación médica y el daño producido.

Por ello el Tribunal ha condenado a la aseguradora Mapfre al pago de 300.309,52 euros a los familiares de la fallecida, además de sumárseles en concepto de intereses por el artículo 20 LCS otros 18.000 euros, lo que eleva la cuantía total de la indemnización a 318.309,52 euros.

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