Cuando retrasar un nacimiento incapacita toda una vida

SOSPECHA DE BIENESTAR FETAL INADVERTIDA

Una familia ha recibido una compensación económica de 1.300.000 euros por los daños que sufrió su hija al nacer. Los daños se produjeron por practicar tarde una cesárea a la madre.

 

La mujer había acudido con dolores al hospital el día anterior. Pese a los indicios de que algo no iba bien por los ritmos cardíacos del bebé la dieron de alta, sin más pruebas. A las pocas horas la mujer volvió con contracciones de parto. En ese momento, el problema ya era grave.

Se le aplicó una cesárea de urgencia para salvar al bebé. Sin embargo y pese a la tareas de reanimación, el bebé sufrió lesiones físicas y psicológicas muy graves. Con 3 años la niña tenía reconocida una incapacidad del 75% y una dependencia de casi el 90%.

El juez, en la sentencia, considera que la aseguradora no proporcionó los servicios médicos para evitar los daños sufridos por la menor, estableciendo una condena de 1.140.000 euros, más intereses y costas judiciales.

Si quiere conocer más detalles sobre este caso puede verla en nuestro apartado de sentencias:

 

1.300.000 euros por no dar importancia a un monitor sospechoso de pérdida de bienestar fetal

 

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