120.000 POR CONTAGIAR LA HEPATITIS C DURANTE UNA ARTROSCOPIA

Una mujer fue infectada de Hepatitis C tras una artroscopia. La víctima, antes de la enfermedad, presentaba valores completamente normales.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha estimado íntegramente el recurso presentado por Rafael Martín Bueno en nombre de la paciente.

Hechos ocurridos

La paciente fue intervenida el día 25 de septiembre de 2001 de una artroscopia. Esta técnica consiste en analizar una articulación desde dentro. En el periodo preoperatorio se le habían realizado pruebas hepáticas y de determinación de plaquetas. Los resultados habían sido normales.

Sin embargo, un mes y medio después de la intervención, dio positivo de Hepatitis C. Posteriormente se repitieron dichos análisis, confirmando de nuevo el diagnóstico. Se daba una efectiva normalización de las transaminasas, pero persistía la disminución de las plaquetas.

Para descartar otras vías de contagio, también se realizó la prueba a su marido, y resultó negativo en todos los análisis. Por tanto, la única vía que quedaba esa la nosocomial, es decir, la infección hospitalaria.

Sentencia

La Sala se ha mostrado firme en su decisión. La razón es que el periodo que transcurrió desde la intervención hasta el momento de detectar la enfermedad corresponde al periodo de incubación.

Por ello, ha decidido condenar a la Administración. Además, ha tenido en cuenta la juventud de la víctima, que tenía 33 años, así como la gravedad del daño. La Hepatitis puede desembocar en patologías graves como cirrosis, invalidez o, incluso, fallecimiento.

Por ello el tribunal ha establecido una indemnización de 120.000 euros.

Hepatitis C

La hepatitis C es una infección viral que provoca una inflamación del hígado. En ciertas ocasiones, tiene como consecuencia un daño hepático grave. El virus de la hepatitis C (VHC) se propaga a través de sangre contaminada.

En la actualidad, la hepatitis C crónica generalmente puede curarse con medicamentos de administración oral. Aun así, alrededor de la mitad de las personas que tienen VHC no saben que están infectadas. Principalmente, porque no tienen síntomas; estos últimos pueden tardar décadas en aparecer.