mala praxis

Qué es la mala praxis médica

La mala praxis médica es una situación producida cuando el profesional sanitario produce daños por una actuación negligente.

Se puede dar tanto por una acción irregular como por la omisión de ciertas actuaciones, en función de los principios establecidos en el ámbito sanitario. En todo caso provoca un perjuicio a la víctima, que puede ser sanitario, económico, estético e incluso moral.

La mala praxis es común a otras áreas profesionales, aunque en este artículo nos centremos en el sector sanitario. Veamos cuándo concurre y cuál es su relevancia a la hora de reclamar una negligencia médica.

Cuándo se considera que hay mala praxis médica

Los profesionales sanitarios deben seguir una serie de protocolos y estándares. Estos incluyen guías de actuación técnicas pero también jurídicas. Existe mala praxis cuando el profesional deja de seguir estos protocolos y estándares.

Por ejemplo:

  • Se considera que hay mala praxis médica si no se atiende diligentemente al paciente.
  • Pero también cuando se incumple la normativa (por ejemplo, en materia informativa) vulnerando sus derechos.
  • También se entenderá producida la mala praxis médica cuando se den engaños significativos de los que deriven daños físicos, psíquicos o económicos.

En definitiva, la mala praxis es una desviación de los estándares de la profesión que termina derivando en una lesión.

Otros conceptos concurrentes en la negligencia médica

Pero para que podamos hablar de negligencia médica en un sentido jurídico y tengamos derecho a reclamar, no basta con que se aprecie una mala praxis por parte del médico. Además del comportamiento negligente y la producción de una lesión deberemos acreditar:

  1. Que la lesión se deriva de ese comportamiento negligente. Conocemos esta relación como nexo causal, e impide reclamar en aquellas situaciones en que el sanitario no podría haber evitado la lesión.
  2. Que el sanitario no cumplió con la lex artis. La lex artis es un conjunto indeterminado de normas de prudencia. Aunque tenemos un artículo dedicado a explicarla podemos resumir que se trata del conjunto de conocimientos, actuaciones y normas que permiten aplicar los protocolos sanitarios a cada caso concreto.
    Tengamos en cuenta que en el ámbito sanitario el médico puede verse obligado a tomar decisiones de importante trascendencia en cuestión de segundos. Por tanto, solo se da la negligencia cuando el profesional no aplicó los conocimientos generalmente aceptados y adecuados a su profesión conforme a las circunstancias concretas del caso.

Tipos de mala praxis médica

Existen diversos supuestos en los que se aprecia la mala praxis médica, los más frecuentes son los siguientes:

  • Errores en el diagnóstico o cuidados de una enfermedad.
  • Falta de respuesta sobre las causas de una enfermedad.
  • Administración incorrecta de medicamentos.
  • Complicaciones inesperadas en el parto.
  • Negación de la atención médica.
  • Errores en la realización de transfusiones de sangre.
  • Incorrecta administración de la anestesia.
  • Fallos en el cumplimiento de protocolos que derivan en contagios.

Existen numerosas sentencias sobre la mala praxis médica así como sobre la legitimación para reclamar indemnización de daño moral, la definición de culpa, así como los elementos del tipo objetivo, entre otros.

En nuestro blog recogemos algunas sentencias destacadas, donde se puede observar cómo deben combinarse en los tribunales la mala praxis, el alejamiento de la lex artis y el nexo causal entre la negligencia y la lesión para poder llevar adelante una reclamación exitosa.

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