¿Qué tipos de Parálisis Cerebral hay y cuáles son sus necesidades futuras?

La Parálisis Cerebral puede ser clasificada de diferentes maneras dependiendo de los parámetros a los que atendamos. Es importante tener en cuenta las características propias de cada uno de los tipos, de cara a solicitar una indemnización por necesidades futuras en caso de que la parálisis haya sido producida por una negligencia médica.

En este caso, se entiende que el error cometido por los profesionales sanitarios no sólo es responsable del propio trastorno, sino también de todas las secuelas que sufrirá en el futuro.  Por tanto, estas necesidades se traducen en los gastos que se tendrán que realizar para garantizar no sólo la calidad de vida del niño sino también la mayor autonomía posible.

 

Gravedad

En primer lugar, es necesario valorar cuál es la gravedad del trastorno que aqueja la paciente:

Leve: La parálisis no afecta a la vida diaria, aparte de alguna alteración física.

Moderada: La enfermedad le crea dificultades a diario y requiere de alguna clase de apoyo.

Severa: El paciente necesita apoyo en todas las áreas de su vida.

Si bien es cierto que en sus estadios más leves no requiere de asistencia externa, a partir de un grado moderado serán necesarias ayudas técnicas o productos de apoyo a la autonomía, así como la adaptación de la vivienda o del vehículo y, en los casos más severos, incluso ayuda de terceras personas.

 

Parte del cuerpo afectada

Si en cambio ponemos el foco en la parte del cuerpo que se encuentra más afectada por la Parálisis Cerebral encontramos cinco tipos:

Monoplejía: Sólo se encuentra afectado un miembro.

Displejía: Las dos piernas están afectados y los brazos de manera más ligera.

Hemipléjica: Sólo una mitad está afectada.

Parapléjica: Inmovilidad de los miembros inferiores.

Tetraplejía: Inmovilidad en brazos y piernas.

En todos los casos será necesaria rehabilitación a lo largo de toda su vida, sin contar que en algunos de estos tipos se tendrá que disponer de sillas de ruedas, instalaciones adaptadas y asistencia externa, que en muchas ocasiones será imprescindible.

 

Tono muscular y postura

Si centramos la atención en el tono muscular y la postura diferenciamos entre cuatro tipos:

Parálisis Cerebral Espástica (La más común, la padecen un 60-70% del total)

            – Encuentran dificultad para controlar los músculos, que se estiran o debilitan incontroladamente

            – Provocada por: un daño en las células nerviosas de la parte externa del cerebro o corteza.

Parálisis cerebral Disquinética o atetoide

            – Los movimientos son lentos, involuntarios y descoordinados. En muchas ocasiones cuesta entenderles porque no pueden controlar la lengua, la respiración o las cuerdas vocales. Encuentran muy difícil realizar una actividad voluntaria, además de que los síntomas se agravan con el cansancio o las emociones fuertes.

            – Provocada por: una lesión en la parte central del cerebro.

-Parálisis cerebral Atáxica

            – La mayor dificultad es el control del equilibrio.

            – Provocada por: un daño en el cerebelo

-Parálisis cerebral Mixta

            – Cuando la lesión se da en varias estructuras, por lo que manifiestan las características de forma combinada.

 

De todos los tipos de Parálisis Cerebral, un 20% son producidas por una lesión durante el proceso de nacimiento, en muchos de los casos provocada por un error por parte de los sanitarios. Para probarlo, le recordamos la importancia de aportar toda la documentación necesaria para probar la negligencia en el parto, tal y como explicamos en este post.

Nosotros, como abogados especialistas en negligencias médicas, tratamos de alcanzar las mayor indemnización por daños, tanto presentes como futuros 

Nuestros casos

Un millón y medio de euros por una mala praxis obstétrica

 

 

 

 

800.000 euros por secuelas tras un parto

 

 

 

 

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