Discapacidades provocadas por las negligencias médicas

Se denomina discapacidad a la dificultad o incapacidad de una persona de desenvolverse en la vida diaria de manera autónoma. Las discapacidades son unas de las secuelas principales de una negligencia médica.

Recordemos que para poder recibir una indemnización por una mala praxis médica tenemos que demostrar las consecuencias de la misma. Una de las más utilizadas es el grado de discapacidad. Es, por tanto, fundamental el certificado de discapacidad.

Discapacidades más comunes producto de una negligencia médica

Parálisis cerebral: En realidad este trastorno que puede provocar diversas discapacidades. Principalmente afecta a la movilidad y la postura. También puede ir acompañada de dificultades de carácter sensorial o intelectual.

Tetraparesia: Las cuatro extremidades sufren de debilidad muscular. En ocasiones no son capaces de controlarlas o sufren parálisis parciales en alguna de ellas. Esta discapacidad puede ser de tipo espástica, el paciente sufre repentina tensión de los músculos, o flácida, cuando estos se vuelven inertes.

Retraso madurativo: El retraso del niño, aunque sigue su curso normal, va con retraso. Esto puede afectar a su comunicación, motricidad, lenguaje y desarrollo cognitivo.

Discapacidad visual: Esta está provocada por una menor eficiencia visual. En muchos casos se trata de una gran pérdida de agudeza visual que dificulta la vida de la persona.

¿Cómo se evalúa la discapacidad?

Como bien dijo Rafael Martín Bueno en una entrevista: “la Administración no reparte los grados de discapacidad de manera muy gratuita.”

Los afectados se tiene que someter a un exhaustivo análisis para determinar su grado de autonomía. Se valora no sólo si puede realizar tareas cotidianas, sino también el tiempo que tarda en completarlas o si necesita asistencia. Se evalúan acciones tales como: comer, bañarse, vestirse, controlar heces y orina, trasladarse…

Tras este examen se clasifica a las personas según unos porcentajes.

Grado 1: Discapacidad nula

Grado 2 (1%-24%): Discapacidad leve

Grado 3 (25%-40%): Discapacidad moderada

Ya con un 25% se puede reconocer una incapacidad total para el trabajo.

Condenado un consultorio ginecológico por no diagnosticar un tumor

Grado 4 (50%-70%): Discapacidad grave

Grado 5 (Superior al 75%): Discapacidad muy grave

En este grado se sitúan la mayoría de las víctimas de negligencias médicas. Algunas de las familias que hemos logrado que sean indemnizadas tiene familiares con un 75%, 80% o 92% de discapacidad.

3.300.000 de euros por negligencia en un parto con resultado de parálisis cerebral

En algunas ocasiones esta cifra ha ido aumentando, en lo que se conoce como daño continuado. Por ejemplo, en este caso el diagnóstico inicial fue de un 75%, luego aumentó a un 86% y finalmente se cifró en un 92%.

Acciones civiles relacionadas con la discapacidad

Es importante apostillar que cuando se denuncia una negligencia médica, especialmente cuando se trata de un niño, no se reclama por vivir.  En estos casos la reclamación es por vivir discapacitado. A esta acción se le denomina Wrongful life, que describe una acción por una vida inapropiada.

También la discapacidad puede ser abordada desde una acción de Wrongful birth o nacimiento inapropiado. En estos casos los progenitores pueden denunciar por el daño psíquico que les genera la discapacidad de su hijo.

Dada la sensibilidad e importancia de estas situaciones, es fundamental que cuentes con la ayuda de un experto. Un abogado especializado en negligencias médicas, como Rafael Martín Bueno, te ayudará a, por lo menos, conseguir que en el plano económico se te indemnice por la discapacidad.

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